Antes de apagar Slack por Navidad, una verdad incómoda que llevo días reflexionando.

Mientras cerramos campañas, hacemos recap del año y prometemos que en enero “sí, ahora sí” aprenderemos más sobre cómo aplicar la IA…

Hay algo que ya está pasando, aunque muchos prefieran ignorarlo:

Los trabajos de marketing, tal y como los conocíamos, están terminando.

No porque el marketing importe menos.
Sino porque el trabajo por el que históricamente se pagaba a marketing ha dejado de ser escaso.

¿Para qué se pagaba históricamente a marketing?

Durante años, el marketing se justificó por una cosa:

Saber producir mensajes que otros no podían producir.

Marketing:

  • Escribía el copy

  • Diseñaba la creatividad

  • Segmentaba audiencias

  • Lanzaba campañas

  • Analizaba resultados

Si eras CMO, tu poder venía de controlar el mensaje
y de decidir qué historia contaba la marca.

Y durante mucho tiempo… fue suficiente.

Crear contenido era caro.
Publicar tenía fricción.
Distribuir requería equipos.

En ese mundo, saber comunicar era una ventaja competitiva.

¿Qué ha cambiado?

El contenido dejó de ser escaso.

Hoy:

  • La IA escribe mejores copies que la media

  • Genera creatividades infinitas

  • Produce emails, ads y posts en segundos

  • Ajusta mensajes por segmento automáticamente

El problema ya no es crear.

Es decidir qué merece ser creado.

La pregunta difícil ya no es:

¿Qué publicamos hoy?

Ahora es:

¿Qué historia estamos construyendo a lo largo del tiempo?

Y ahí es donde muchos roles de marketing empiezan a romperse.

El fin de los roles de marketing ya ha empezado

Las carreras en marketing se construyeron sobre una secuencia clara:

Idea → ejecución → distribución → resultados.

La IA rompe esa secuencia.

Cuando cualquiera puede generar ideas, copies y campañas en segundos,
la ejecución pierde valor económico.

GPT-5.2 importa más a marketing de lo que parece.

No solo genera texto.
Razona, conecta ideas y entiende contexto, justo lo que antes separaba a un “buen marketer” del resto.

Este trabajo irá desapareciendo poco a poco:

  • Copywriters puramente operativos

  • Performance marketers tácticos

  • Content managers de calendario

  • Equipos centrados solo en output

Y por eso tantos marketers sienten ansiedad sin saber por qué.

No es burnout.
Es que el trabajo que dominaban está dejando de existir.

Por qué los marketers están siendo forzados a convertirse en storytellers

Storytelling suena a palabra blanda.

Hasta que entiendes que es dirección estratégica.

Las marcas no compiten por atención.
Compiten por significado.

Hoy:

  • La atención está fragmentada

  • La confianza es frágil

  • El contenido es infinito

Cuando todo el mundo puede decir algo,
lo único que importa es tener algo que decir.

Un buen storytelling te da:

  • Foco

  • Prioridades

  • Coherencia

  • Memoria a largo plazo

Hace que:

  • El contenido no sea ruido

  • Las campañas no vivan aisladas

  • La marca no dependa de hacks

Las historias convierten mensajes sueltos en activos acumulativos.

Por eso las marcas que ganan no publican más.
Publican mejor y con intención.

El bottom line

El marketer del futuro domina 3 cosas:

  1. IA (para producir sin fricción)

  2. Datos (para entender qué funciona)

  3. Storytelling (para decidir qué importa)

Los trabajos de marketing basados solo en ejecución van a desaparecer.

Pero esto no es el fin del marketing.

Es su vuelta a lo esencial.

El marketing se está acercando al negocio, no alejando.

Solo para quienes sepan convertir información en narrativa
y narrativa en dirección.

Los trabajos de marketing se acaban.
El trabajo de marketing, no.

Pero tranquilos, en esta newsletter seguiremos aprendiendo e innovando en este 2026.

Cerramos aquí el año en The Vibe CMO.

Descansa, desconecta y vuelve con perspectiva.

Nos vemos a la vuelta.

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